viernes, 11 de abril de 2014

Para el éxito de una empresa, hoy es clave motivación y el trabajo en equipo, publicado por Federico Wasinger

En esta nota, empresarios y expertos hacen hincapié en la importancia del liderazgo para atravesar contextos económico como el actual

El impacto de la informática, las telecomunicaciones, Internet y las RSS en el mundo de los negocios fue tan fuerte, que la manera de conducir una compañía tuvo necesariamente que aggiornarse... o morir.
"Por la dirección de nuestra empresa fueron pasando varias generaciones, y lo relativo al management ahora es totalmente diferente", resalta Yanina Plumari, directora de la empresa de cosmética capilar fundada en la década del 60 y que hoy exporta a toda America Latina, varios países de Europa y Oriente medio.
"Uno de los aspectos fundamentales hoy es el equipo. Se busca la motivación, y se involucra a todos en los objetivos", dice la ejecutiva.

Para liderar estas transformaciones, necesariamente tiene que haber un líder muy distinto al que podía tener éxito 50 años atrás. Con otras competencias y habilidades, y con otra mirada estratégica. Plumari opina que en la actualidad son necesarios atributos como la capacidad de escucha, la habilidad para negociar y llegar a acuerdos, la creatividad para llegar a nuevas estrategias, el manejo de prioridades y la planificación, el entender y comprender que las personas tienen diferentes motivaciones, el trabajo en equipo...
Leonardo Wolk, autor de "Coaching para Coaches. Teoría y práctica de la supervisión" y director de la consultora Leading Group, cuenta que "en casi todos los foros sobre dirección, liderazgo, capital intelectual, gestión del conocimiento y competencias, se está aludiendo a la necesidad que tienen las organizaciones de que el rol del jefe evolucione hacia el del Líder-Coach-Facilitador".

Ese rol, orientado a recursos pero también a personas, está mucho más acorde en las organizaciones que apuestan por el aprendizaje permanente, asegura Wolk.
En tanto, Federico Fontenla, director de la firma Fontenla, considera que el líder actual tiene un rol principalmente de ejemplo, que lo posiciona como un elemento de inspiración dentro de la organización.
"El empleado no se fija tanto en lo que el management dice como en lo que hace, y si hay mensajes contradictorios puede ser muy contraproducente", advierte. Por eso, señala, es tan importante tener una buena capacidad de escucha.
En el ámbito del equipo, el líder coach puede generar confianza y confiabilidad, dice Wolk. "Se trata de construir una organización abierta al aprendizaje, facilitar procesos de comunicación con diálogos productivos y transparentes, coordinar acciones efectivas, experimentar y reflexionar sobre consecuencias sistémicas de las acciones, y crear visión compartida (de objetivos y estrategias) afianzando el concepto de equipo", completa.

Para Dario Zyskindowicz, Presidente de Aliara, empresa comercializadora de sistemas de seguridad perimetral, un líder debe ser ágil y lograr que el equipo de trabajo mantenga la calma.

En su opinión, "tener versatilidad para saber acomodarse al estado de situación rápidamente y mantener una actitud positiva" es primordial.  

"El líder sabe que la crisis es una oportunidad que está escondida, y si la encuentra, puede beneficiar a toda la organización. Por eso, en un contexto como el actual con tanta incertidumbre, debe estar alerta para elegir el mejor camino y adecuar la estrategia".
Plumari coincide: "El contexto de crisis es el momento donde el liderazgo más se pone a prueba". Y opina que un líder tiene que poder balancear entre el manejo de la tensión que provocan estas crisis junto con los cambios y decisiones que hay que implementar para sacar adelante estos proyectos.

Para Wolk, en el ámbito organizacional una de las tareas del líder es definir, generar y lograr objetivos a corto, mediano y largo plazo.
"El líder además debe alinear a través de una visión compartida, acortar brechas entre objetivos, ideas, valores y las acciones, y promover nuevas formas de pensamiento y acción optimizando la relación con otros sectores", enfatiza.

Un ejemplo de esta situación es la que plantea Blas Briceño, Presidente de la firma de software Finnegans. "La capacidad de gestión de los líderes de las diversas áreas es clave para mantener el negocio", dice.

Su compañía tuvo que atender desarrollos de productos con alta demanda en tiempos cortos, y en más de una oportunidad hubo que tomar decisiones muy drásticas para priorizar ciertas líneas y no otras. "Hubo que alinear al equipo para seguir avanzando", recuerda.
Para liderar una empresa en el futuro, habrá lograr que los equipos trabajen de manera consolidada y muy participativa. "La motivación y la creación de compromiso de todo un equipo van a ser fundamentales para llevar adelante un proyecto", concluye Plumari.

Publicado por Federico Wasinger
Fuente: eProfesional

Revelan cuáles son los beneficios de ser simpático en el ámbito laboral, publicado por Federico Wasinger

La capacidad de ser percibido como una persona agradable adquiere cada vez mayor impacto en el trabajo, según un estudio de la Univesidad de Massachusetts

La simpatía se está convirtiendo en uno de los factores más determinantes para tener éxito en el trabajo.
Tanto en las conversaciones cara a cara, como por teléfono, por videoconferencia, por correo electrónico e incluso mediante las redes sociales, caer bien es cada vez más importante.

Y es que la capacidad de ser percibido como una persona agradable adquiere cada vez mayor impacto en el trabajo.
Así lo determina un estudio elaborado por la Univesidad de Massachusetts con 133 gerentes y responsables de personal. Los investigadores encontraron que si un profesional es agradable y da un argumento siendo simpático, los gerentes tienden a aceptarlo, incluso si no están de acuerdo y en determinados casos, incluso si el argumento carece de fundamento, solo porque confían en la persona que les está exponiendo una explicación.
Así, las personas simpáticas también son más propensas a ser consideradas en un proceso de selección, a conseguir el apoyo de sus compañeros en nuevas iniciativas, a obtener información útil de los demás o a que sus errores sean perdonados más fácilmente.
La mayoría de expertos en comunicación coinciden en que para conseguir esta simpatía, la manera de decir las cosas tiene mucho más efecto que lo que se está diciendo.

Así pues, en el caso de las videoconferencias, es mucho más importante el tono de voz que la propia sustancia del argumento.

Publicado por Federico Wasinger
Fuente: eProfesional

jueves, 10 de abril de 2014

Consejos para aprovechar el Mundial de Fútbol en el ámbito laboral, publicado por Federico Wasinger

En una encuesta de Adecco, el 66% de los empleados afirmó que le gustaría que la empresa donde trabaja realice algún tipo de actividad relacionada a ese evento deportivo y, además, el 69% asegura que las mismas no perjudicarían el desempeño laboral


A dos meses del Mundial de Fútbol 2014, Adecco Argentina presentan algunas ideas y consejos para compartir este acontecimiento entre compañeros de trabajo.



Estas ideas fueron elaboradas en base a una encuesta que realizó Adecco Argentina, a empleados de entre 18 y 35 años, a fin de conocer sus opiniones sobre el evento deportivo.
El 66% de los empleados encuestados afirmó que le gustaría que la empresa donde trabaja realice algún tipo de actividad relacionada al mundial y, además, el 69% asegura que las mismas no perjudicarían el desempeño laboral.

Desde el inicio de este año, se viene palpitando la llegada del Mundial y esta situación no es ajena al mundo laboral. La mayoría de los trabajadores buscan todas las alternativas posibles para no perderse los partidos más importantes. Cuando se les preguntó sobre este tema, el 87% de los encuestados declaró que estarían interesados en ver sólo los partidos que juegue la Selección Nacional.

A partir de las expectativas que genera este evento deportivo, las empresas suelen emplear estrategias para vivir el Mundial desde el trabajo, tratando de unir esta pasión con el empleo, evitando ausentismos y retrasos, y generando un lugar agradable donde compartir un grato momento entre compañeros y colegas.

De esta manera, Adecco Argentina acerca algunos tips para hacer del espacio de trabajo un entorno amigable durante el mes Mundial:
Teniendo en cuenta las pasiones que despierta el fútbol en los argentinos, una de las opciones es adaptar los horarios de trabajo para que los empleados puedan disfrutar de los principales partidos de la Copa del Mundo. De acuerdo a los resultados del informe, un 23% estuvo de acuerdo con esta propuesta.

Generar espacios comunes con pantallas, donde reunirse en los horarios específicos en los que juega la Selección Nacional. Al 49% de las personas encuestadas le gustaría que se lleve a cabo esta actividad, que favorece el aspecto social del ambiente de trabajo.
Desarrollar espacios de inclusión a través de los cuales personas con diferentes posiciones jerárquicas puedan compartir un espacio en común y disfrutar de un encuentro deportivo tan relevante para los argentinos.
Desarrollar juegos y entretenimientos internos que tengan que ver con la disputa de la competencia, para que los colaboradores participen en sus momentos de esparcimiento. El 7% de las personas encuestadas estuvo de acuerdo en que los juegos alusivos son una buena elección para disfrutar este acontecimiento. Una opción, no la única, puede ser la tecnología permitiendo combinarla con la pasión por el fútbol, ya que se pueden desarrollar entretenimientos online, que seguramente tendrán una buena llegada.
Con un 12% de los encuestados a favor, repartir "merchandising" de la compañía es una iniciativa positiva para reforzar el sentido de pertenencia y reconocimiento.
Tener a mano el fixture con los partidos de la Selección Nacional a fin de no agendar actividades durante los horarios en los que se disputan dichos encuentros. Esas reuniones o actividades deben coordinarse antes o después de los horarios de los partidos de la selección a fin de no generar malestar o dispersión entre los empleados que deben participar de la misma.
En conclusión, si bien el 92% de las personas que fueron encuestadas dijeron que no dejarían de lado un compromiso laboral por este motivo, lo que se recomienda es que para que no haya ausentismo o llegadas tarde, las compañías sean flexibles ante este evento que sucede una vez cada 4 años.

Esto también generará un buen clima laboral, sentido de pertenencia y un espacio para compartir un buen momento entre compañeros.

Publicado por Federico Wasinger
Fuente: eProfesional

viernes, 21 de marzo de 2014

Días que no se toman se pierden: La Justicia ratificó que no se pueden compensar con dinero "vacaciones no gozadas", publicado por Federico Wasinger

Los jueces remarcaron que si los recesos no se utilizan cuando corresponden se pierden y no pueden ser compensados con dinero. 

La regla general, de acuerdo con la normativa vigente, es que el empleado que no goza de sus vacaciones las pierde. Y esto es así porque dicho receso está previsto para que se reponga física y psicológicamente de su actividad diaria.

Por esta razón es que la ley no admite una compensación en dinero, para evitar casos de abusos. Por ejemplo, que la empresa ofrezca una retribución adicional para que no se tome su licencia anual o situaciones en las que -frente al temor a perder su empleo- acepte seguir igualmente desarrollando su labor.

En la actualidad, el dependiente tiene derecho a tomarse el receso desde el 30 de octubre al 30 de abril. De lo contrario, no podrá hacer uso con posterioridad, salvo en los casos de despido en que percibiría el rubro "vacaciones no gozadas".

La ley fija que es la compañía quien decide cuándo otorgarlas y, si bien la norma no prevé que pueda gozarse fuera de estas fechas, ocurre en la práctica que el trabajador solicita vacaciones en otro período (por ejemplo, invierno). Además, está prohibido acumular períodos vacacionales para disfrutarlos en el futuro.

Al menos así lo explicaron los abogados de empresas consultados por iProfesional, que recordaron también que "legalmente se habilitó la posibilidad de que el empleado tenga la facultad de tomar dicha licencia por su cuenta, sin que el empleador se las notifique, al igual que con los francos compensatorio no concedidos".

Estas obligaciones cobran relevancia tras un reciente fallo en el que se rechazó el pedido de un asalariado para que se le abonen las vacaciones que no se había tomado durante los años anteriores porque la Ley de Contrato de Trabajo lo impide ya que no son compensables en dinero.

Pedido de resarcimiento
El empleado se colocó en situación de despido luego de que no le permitieran entrar al establecimiento para ocupar su puesto habitual de trabajo.

En los tribunales, el dependiente sostuvo que tras intimar a que se lo registre correctamente, se le impidió el ingreso a la compañía. En su demanda, pidió que se le abonen las indemnizaciones correspondientes al despido sin causa, así como las vacaciones que no se había tomado en los años anteriores y durante el año en curso.

La jueza de primera instancia consideró ilegítimo el despido dispuesto por el propio trabajador. Sostuvo que el dependiente modificó la causal por la cual intimó telegráficamente en un principio -aclaración de la situación laboral, ratificación o rectificación de la fecha de ingreso y remuneración y efectivización de conceptos adeudados-.

Asimismo, la magistrada explicó que al comunicar el cese, el empleado invocó como hecho nuevo el impedimento de ingreso.

Por ello consideró que se violó el principio de buena fe y la prohibición de modificar la causal de despido consignada en las comunicaciones y fijó que la ruptura era ilegítima y, por consiguiente, no indemnizable.

Por otro lado, sostuvieron que el dependiente no invocó ni acreditó la circunstancia de hecho al que el artículo 207 LCT condiciona la compensación monetaria, esto es, que el trabajador tomara el descanso unilateralmente.

Las vacaciones de los años 2005 y 2006 no generan resarcimiento alguno porque venció la época para su otorgamiento. Pero respecto de las devengadas durante el año 2007 (año en que se produjo la ruptura), es de aplicación el artículo 156 LCT que consagra un crédito indemnizatorio, al que el trabajador accede por el sólo hecho de la extinción del vínculo laboral, en las condiciones de proporcionalidad que contempla la ley.

Con respecto a los feriados nacionales no abonados como extra ni compensados con días de descanso, indicaron que el pedido del dependiente se formuló con claridad suficiente, toda vez que se invocó la norma que establece los feriados y días no laborables, lo que permitía determinar de modo sencillo cuáles eran los incluidos en el término por el que se solicitó.
Tras las apelaciones de rigor, el caso terminó resolviéndose en el máximo tribunal cordobés. Allí, los jueces avalaron la decisión de primera instancia y remarcaron que "para que sea procedente la compensación monetaria por los días de descanso no gozados, el trabajador debe acreditar que ha hecho uso del derecho de tomar el descanso compensatorio en forma unilateral, previa comunicación formal de ello efectuada con una anticipación no menor de 24 horas a su empleador, de modo tal que éste no vea afectado su derecho de defensa".

En ese aspecto, sostuvieron que "la LCT veda la compensación de las vacaciones en dinero, por lo cual no corresponde el pago de las vacaciones no gozadas cuyo plazo de otorgamiento se encuentra vencido al tiempo del reclamo".

Luego explicaron que era distinto el caso de las licencias devengadas en el año en que se produjo la ruptura, pues allí sí se genera un crédito indemnizatorio al que el trabajador accede por el solo hecho de la extinción del vínculo laboral, en las condiciones de proporcionalidad que contempla la ley.

Las vacaciones son para descansar
Héctor García, socio del estudio García, Pérez Boiani & Asociados, resaltó que "el fallo ratifica la postura judicial que no admite que los descansos -tales como la licencia anual por vacaciones- puedan ser compensados en dinero o reclamados en juicio".

"Por otro lado, concurren principios de orden público que no permiten la compensación monetaria. Es por ello que la ley faculta a todo empleado a gozarlos en forma unilateral si el empleador no los asigna. Máxime en el caso de un gerente de sucursal, como en este caso, a cargo de la diagramación de horarios del establecimiento", agregó.

En tanto, Sergio Alejandro, director del suplemento de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de elDial.com explicó que "si no lo goza en tiempo y forma, pierde el derecho, es decir caduca la opción legal".

"Lo mismo sucede con los francos compensatorios. En ambos casos no pueden compensarse en dinero", enfatizó.

"Aún en contra de lo dispuesto normativamente de manera expresa, se podría intentar alguna interpretación forzada a favor de la compensación económica, en circunstancias tales en las que a un empleado efectivamente no se le permita el receso", destacó.

Ello en base a que, en algunos casos, tomarse el franco por su cuenta puede generar tensiones relevantes en la relación con su empleador.

Tras el fallo, toma relevancia el nuevo proyecto de ley que presentó en el Congreso el diputado oficialista y ex asesor legal de la CGT, Héctor Recalde, que apunta a multar a los empleadores que no otorguen, en tiempo y forma, las vacaciones a sus dependientes.

Concretamente, la propuesta parlamentaria busca incorporar un tercer párrafo al artículo 156 de la LCT, donde se establece que "en los casos que el trabajador no hubiere gozado de las vacaciones correspondientes a años anteriores", tendrá "el derecho a percibir una compensación equivalente a dos veces y media el valor de los salarios correspondientes al total de los períodos adeudados"

Fuente: Iprofesional, 
Publicado por Federico Wasinger

lunes, 17 de marzo de 2014

Vivir en el enojo permanente, publicado por Federico Wasinger

Comparto con ustedes un fragmento que nos ayudará a comprender mejor algunas actitudes de nuestros compañeros de trabajo. Que lo disfruten!

Hay personas que toman la queja como modo de vida, sin darse cuenta de que intoxican todos sus entornos. Creen que los problemas están afuera, pero cuando solucionan un frente, inmediatamente buscan otro para descargar sus frustraciones. Qué se esconde detrás de la queja

Un diálogo interno de queja contínua expresa incompletud y puede generar una emoción de resentimiento, convirtiéndonos en esclavos de estas conversaciones con nosotros mismos. Este es un ciclo que se vuelve recurrente, alimentado por una queja que no se expresa a quien creemos que nos ha fallado, y que puede terminar desencadenando enojo y todo tipo de juicios negativos.

La emoción de resentimiento muchas veces nos secuestra y nos tiene atados a conversaciones internas que giran permanentemente en nuestras cabezas, sin permitirnos plantear las diferencias con el otro, y corriendo el riesgo de que éste tampoco sepa que no ha cumplido con nosotros.

¿Qué se esconde detrás de una queja?

La queja suele aparecer cuando sentimos que alguien no ha cumplido con lo pactado, y a partir de allí podemos decir que detrás de la queja se esconde nuestro compromiso en la manera de reclamar: podemos quejarnos ante quien no ha cumplido nuestro supuesto pedido u orden y hacerlo de modo que experimente, como mínimo, la molestia o el enojo que estamos sintiendo. Esta queja posiblemente será improductiva, dado que lo que pretendemos es tener razón y nos estaremos alejando de la posibilidad de reparar los resultados obtenidos, los vínculos y la integridad de ambas partes.

Si la queja no la expresamos a quien supuestamente nos ha fallado, sino a  terceras personas, un amigo, un conocido, etc., esta otra persona solo escuchará nuestro relato en pos de tranquilizarnos o defender al culpable. Si a esto le agregamos nuestro deseo de venganza, o de maltratar la imagen de quien nos ha perjudicado, la queja también podrá ser improductiva ya que quien cometió para nosotros la falta, posiblemente no se entere de nuestro reclamo.

¿Cuándo nos convertimos en quejosos inactivos?

Si nuestro compromiso es con la queja y no con reparar el vínculo con quien no ha cumplido con nuestro pedido y, además no lo exteriorizamos, no lo dialogamos con esta persona, podemos convertimos en quejosos inactivos que, al igual que la queja improductiva, no produciremos reparaciones ni posibilidades de cambio que faciliten un recompromiso a futuro... si es que este fuera posible.

La queja que construye

Desde la interpretación de los Compromisos Comunicacionales, la queja positiva o que abre posibilidades se llama reclamo productivo. El reclamo productivo se apoya en nuestro compromiso de reestablecer el vínculo con quien no ha cumplido, recuperar la integridad de ambos y si fuera posible cambiar el resultado, haciéndolo efectivo. En caso contrario, recomprometerse para uno nuevo, hablando con quien hemos tenido la diferencia, que es la única persona que puede hacer algo para resolver la situación. Si podemos convertir la queja en un reclamo productivo, habremos abierto un espacio para el aprendizaje y la mejora a futuro muchas veces aprovechados para el trabajo grupal.

Una queja que nos predispone mal es probable que nos complique la posibilidad de mejorar el vínculo con la persona a la cual vamos a reclamarle. Las quejas no son ni buenas ni malas, sino que, como los juicios, nos abren o cierran posibilidades.

Si podemos distinguir esto, podremos chequear nuestro compromiso y elegir otros que nos abran la posibilidad de recomprometernos. Para que las quejas abran posibilidades de cambio, necesitaremos distinguir dos cosas: nuestro compromiso de abrir posibilidades y el deseo de mantener una conversación de reparación de los vínculos.

El rol del que escucha continuamente la misma queja está conectado con el vínculo que mantiene con la persona que se queja y su compromiso mostrará desde la indiferencia en un punto hasta la disculpa en el otro extremo.

Los tres tipos de quejas más recurrentes y cómo detectarlos


El quejoso sin objetivos

En este tipo de quejosos encontramos personas que se quejan pero que no tienen un  "para qué" de la queja, una falta de visión para el reclamo. Es así que podemos enfrentarnos a  una conversación interminable donde puede desencadenarse el enojo de cualquiera de los participantes.

El compromiso de quien se queja está centrado en la misma queja. Cuando hablamos de visión, nos referimos a lo que apunta el quejoso cuando existe una queja: Se queja... ¿para qué? ¿Para enojarse? ¿Para tener la razón? ¿Para vengarse? ¿Para lograr aceptación?

Sin objetivos,  el quejoso corre el riesgo de desencadenar un conflicto que no conduzca a ninguna parte, ya que ni él mismo sabe a dónde apunta: "Nadie sube a un colectivo que no sabe para dónde va,  en otras palabras; si no sabe cuáles son los objetivos de la queja, menos posibilidades tendrá quien la recibe de poder enmendar la supuesta falla.

Si en cambio toma la queja como un reto y la convierte en una queja funcional, su compromiso será con los vínculos, con la integridad de ambas partes, y con la reparación de los resultados. Esto preparará el camino y creará el contexto para un recompromiso a futuro. Si podemos distinguir lo que le pasa al quejoso sin objetivos, podremos elegir completarlo y completarnos.

El quejoso agresivo

Las personas que se quejan agresivamente pueden estar demostrando poco compromiso con el vínculo que mantienen con la persona a la cual se están quejando. Podemos decir que esto va en contra de un reclamo productivo, dado que una característica del mismo es salvaguardar la integridad de la relación y de las personas.

Definitivamente, un contexto agresivo no aporta las condiciones, ni el contexto, para que un reclamo pueda ser efectivo.

El estar siendo de quien se queja puede estar comprometido con el enojo, que es un estado que suele dejar solas a las personas que se quejan agresivamente, dado que cerrará las posibilidades de una buena escucha, para quien reciba la queja de esta forma.

Distinguiendo que la agresividad no genera el espacio necesario para un reclamo funcional al vínculo, podemos hacer un pedido de postergación para otra oportunidad. Si logramos tener un mejor contexto para la escucha de ambas partes, se abrirá la posibilidad de resolver el conflicto. La escucha de quien recibe la queja, es fundamental para que pueda indagar el motivo o los motivos del reclamo y de esta manera poder resolver el conflicto.

El quejoso crónico

Una de las características de este tipo de quejoso es que exterioriza todo el tiempo la queja, esto proviene de querer provocar en el otro las molestias que le provocó al quejoso la falta de algún cumplimiento, con la creencia de que el otro no atiende nuestro reclamo y por lo tanto repetimos la queja.

Podemos hacer un paralelismo con la fábula del jinete y el caballo: "El jinete cree que el caballo es haragán y por lo tanto redobla la cantidad de azotes para que el caballo recorra el camino". Es solo una creencia.

En cambio, cuando la queja la expresa a terceras personas, el compromiso reflejado puede ser el de buscar aceptación, dañar la imagen del otro, venganza, etc., muchas veces lo hace desconociendo que quien esta escuchando sus quejas no tiene ninguna posibilidad de reparar el daño del incumplimiento y además corre el riesgo de que, quien virtualmente le ha fallado, no se haya dado cuenta de tal situación.

Si bien esta búsqueda de aceptación –dañar la imagen del otro, venganza, etc.– puede darle al quejoso crónico un marco para tranquilizarse, esto no lo pone en el conflicto como protagonista para resolverlo. Si el compromiso responde a lo que mencionamos anteriormente, hasta que el otro no cambie será prisionero de tales circunstancias. Preguntas tales como "¿Qué me faltó?" pueden abrir el camino para convertir la queja crónica en un reclamo productivo.

* Por el Ing. Juan José Arévalo, coach profesional dedicado al entrenamiento en Liderazgo y Coaching Ontológico en empresas y organizaciones.
Fuente Infobae

viernes, 28 de febrero de 2014

Inteligencia emocional - ¿Qué emoción se oculta detrás de cada enfermedad?, publicado por Federico Wasinger

Un libro demuestra que existe una relación cuerpo-mente que refleja cómo las actitudes conflictivas, los temores y los sentimientos reprimidos pueden influir directamente en el organismo y su funcionamiento. Descubrí cuál es el origen psicológico de tus dolencias, trabajá con esas emociones negativas y, a partir de ello, lográ que tu vida sea más sana. De la cabeza a los pies, te contamos qué hay detrás de cada dolor.

La conexión cuerpo mente” es el nuevo libro de Debbie Shapiro. En él explica cómo nuestros estados emocionales pueden favorecer todo tipo de enfermedades: hipertensión, disfunciones cardíacas o trastornos nerviosos de diferentes tipos. Las distintas dolencias  pueden contribuir no sólo a transformar nuestra salud física, sino también a facilitar la curación a un nivel más profundo. El secreto está en descubrir y comprender los mensajes que encierran los desórdenes físicos para poder conocernos y vivir mejor.

“Para entender esta conexión psicosomática, antes tenemos que reconocer que la mente y el cuerpo son un todo”, afirma la autora. Normalmente, consideramos al cuerpo como un “envase” que nos acompaña, al que debemos cuidar y que cuando se daña deban llevar al médico para repararlo. “Lamentablemente esta visión es muy limitada. Niega la complejidad de energías que configuran todo nuestro ser, energías que fluyen y se intercomunican. (…) No existe separación entre lo que sucede en la mente (pensamientos y sentimientos) y lo que ocurre en el organismo”, explica.

Para Shapiro, “demostrar el efecto de la relación psicosomática es sencillo. Sabemos que un sentimiento de ansia o nerviosismo puede dar lugar a un trastorno estomacal, estreñimiento o dolor de cabeza. Sabemos que el estrés puede ocasionar úlceras o, incluso, ataques al corazón; que la depresión y la infelicidad afectan a nuestro organismo hasta el punto que nos sentimos pesados y aletargados, faltos de energía; perdemos el apetito o comemos en exceso; nos duelen la espalda y el cuello... Sin embargo, la felicidad aumenta nuestra energía y nuestra vitalidad”.

El lenguaje psicosomático


“Es un lenguaje de fácil comprensión. Para comenzar, hay que develar cuál es nuestro conflicto interno. Luego, enfrentarnos a él y transformarlo en paz y armonía para lograr que la curación tenga efecto”, afirma la autora. Este es un listado de los problemas y dolores  más frecuentes y sus posibles causas emocionales.

Cabeza. Es nuestro centro de comunicación, el lugar desde donde conectamos con el mundo. Si nos duele, es porque sus arterias se han estrangulado y aceleran el pulso sanguíneo. La sangre transporta nuestros sentimientos (amor, aceptación, ira, odio o rechazo) y a través de las arterias y las venas damos y recibimos amor. El estrangulamiento de las venas de la cabeza suele indicar, por consiguiente, una incapacidad para expresar o recibir esos sentimientos.

Cuello. Es el puente entre la mente y el cuerpo. Un cuello con poca movilidad indica la imposibilidad de ver en todas direcciones: se trata de una visión muy rígida y limitada, que supone obstinacióny una mentalidad estrecha. Puede, también, constituir una reacción a un estrés extremo que nos inculca el deseo de encerrarnos y limitarnos.

Espalda. Es un espacio donde se mezclan símbolos y significados. Ahí es donde dejamos todo lo que no queremos ver o mostrar a los demás: es el lugar en el que enterramos sentimientos y experiencias que nos han causado daño o confusión. Por otra parte, contiene la columna vertebral, el elemento más importante de toda la estructura psicosomática, el pilar que sustenta nuestro ser y sobre el que se asienta el resto del cuerpo. El dolor de espalda indica un deseo de evadirse de algo, de volver la espalda a ello; o bien necesitamos librarnos de “un peso” que cargamos sobre ella.

Alergias. Es una respuesta hiperactiva por parte del sistema inmunológico a un agente externo; esta respuesta se deriva de una causa interna. ¿A qué somos realmente alérgicos? O  ¿ante qué reaccionamos de un modo hiperactivo? ¿Qué origina de verdad esa irritación y la fuerte respuesta emotiva de nuestro organismo? Las alergias tienden a indicar un nivel profundo de temor, un miedo a participar plenamente de la vida o a despojarse de las ayudas para ser autosuficientes. Además… ¿Nos servimos de una alergia para conseguir cariño?

Corazón. Como centro del amor y núcleo de nuestras emociones, se asocia a toda la gama de sentimientos. Los ataques al corazón son una situación desesperada a través de la cual el cuerpo nos advierte que hemos ido demasiado lejos, que estamos prestando demasiada atención a aspectos materiales o que estamos luchando por conseguir algo de escaso valor real y no dedicamos suficiente atención a la familia o a los afectos.

Hipertensión.  El exceso de tensión emocional se debe, con frecuencia, a una alta presión sanguínea o una tensión nerviosa intensa. La causa reside en un profundo temor y falta de confianza, la sensación de que corremos peligro constante y debemos estar alerta. Esto puede atribuirse a alguna experiencia traumática en el pasado. Una respiración profunda y una total relajación son esenciales.

Infecciones urinarias (cistitis).  Se debe a una falta de expresión de los sentimientos negativos que tienen que ver con las relaciones (un 80% de los casos de cistitis se manifiestan en un momento de ruptura), así como a los temores y conflictos conectados con el renacimiento del propio ser más allá de las relaciones con los demás.

Pies. Son el medio que nos permite guardar la estabilidad, avanzar y sentirnos seguros en la relación con el mundo. Los problemas en los pies indican un conflicto en la direccióny en la producción de movimiento, así como una falta de seguridad y estabilidad en nuestro entorno.

Y la lista sigue. Cada dolor, enfermedad o problema se genera, de acuerdo a Shapiro, en todas las emociones y sentimientos reprimidos que nos invaden. Reconocerlos y tratarlos es la clave para vivir mejor y de manera más saludable.

Fuente: “La conexión cuerpo mente”, Debbie Shapiro, Ed. Robin Book.
Por: Gabriela Zanguitu

Publicado por Federico Wasinger


El desembarco del salario emocional, publicado por Federico Wasinger

Los estímulos ‘no monetarios’, como las licencias adicionales, los préstamos y la guardería, ganan espacio entre las pequeñas y medianas firmas y sirven para diferenciarse en un contexto de presupuestos acotados, como el actual. Especialistas y empresarios cuentan por qué, al remunerar, el dinero es necesario pero no suficiente.

En tiempos en los que competir por precio no es la única (ni la mejor) alternativa, y la satisfacción del cliente es la clave de su fidelidad, las empresas empiezan a considerar a sus colaboradores (el ‘cliente interno’) bajo el mismo paradigma. “Atraer a los mejores empleados y mantenerlos motivados ya no se logra, simplemente, aumentando los sueldos”, señala Juan Carlos Valda, docente y consultor en Gerenciamiento y Dirección de Pymes.
“Las nuevas generaciones están dejando de considerar la calidad de vida como capacidad de consumo”, agrega el especialista. Y, como respuesta a ello, el ‘salario emocional’ apunta a cubrir necesidades personales, familiares y profesionales, que no se satisfacen solo de la mano de un aumento en las remuneraciones.
El salario emocional “es todo aquello que recibe el empleado, independientemente de sus ingresos. Siempre ha existido, aunque no tuviera ese nombre”, define Agustina Paz, directora de Consultoría en PDA Internacional. Esta estrategia remunerativa es conveniente dado que “el salario es un motivador de corto plazo, y más en un contexto inflacionario donde los aumentos pierden efectividad en poco tiempo. El salario emocional, en cambio, no se monetariza: está fuertemente ligado a las emociones de las personas y al apego que sienten por la empresa”, destaca la consultora.
“Alguien que se siente contenido, apreciado y estimulado, trabaja más y mejor”, apunta Claudio Penso, director de la consultora homónima y capacitador en gestión del cambio. “Sin embargo, el salario emocional no tiene efecto cuando las necesidades básicas están mal cubiertas”, advierte.
“Cada vez más, las pymes aplican coaching personalizado en lugar de las capacitaciones ‘enlatadas’. La idea de un seguimiento y de un mentor que guíe a los empleados tanto jóvenes como antiguos, y los roles de mentor que se les da a los más antiguos, son parte de su salario emocional”, agrega Paz. En línea, comparte que le ha tocado trabajar junto a pymes donde se aplica la idea de ‘postulación’ a distintos programas, como de talento o de futuros líderes.
“En estos programas, se lanza una convocatoria a todos los empleados y se les ofrece la oportunidades de ser capactiados en determinadas competencias y a hacerles coaching, en base a sus propios estilos y necesidades”, comparte Paz.
De empleado a socio estratégico
La capacitación permanente y el armado de un ‘plan de carrera’ son parte del ‘sueldo no monetario’ que Dental Total ofrece a sus colaboradores. “Creemos que lo fundamental es tener un salario digno y una buena calidad de vida”, comparte Pablo Ansó, fundador de la cadena de clínicas odontológicas que, hoy en día, tiene 34 franquicias y 400 empleados en Capital Federal, Gran Buenos Aires y Rosario.
Ansó abrió su propia clínica en la localidad de Pacheco, provincia de Buenos Aires, en 2001, tres años después de recibirse de Odontólogo. “Fue la primera que atendía las 24 horas en la zona”, recuerda. Años más tarde, realizó un MBA, que le dio herramientas para fundar y desarrollar una empresa a partir de su profesión. De este modo, en 2007, inició el proceso de expansión a través del sistema de franchising.
Para ser franquiciado, “es necesario ser odontólogo y haber trabajado en Dental Total; aquí les brindamos capacitación a los profesionales en áreas como Motivación, Liderazgo o Marketing, que les permiten crecer y abrir su propia clínica bajo un modelo de negocios ya probado”, comparte el emprendedor.
El dinero no es todo
“El salario emocional actúa sobre las necesidades no manifiestas de una persona. Lo hace a través de estímulos para aumentar el reconocimiento, la pertenencia, la identidad y el prestigio social, entre otros”, apunta Penso.
Cada vez más empresas (sobre todo las grandes, pero también las pymes) otorgan beneficios no remunerativos a sus empleados. Entre los más usuales, se encuentran el comedor en la empresa, la medicina prepaga y, “en los últimos años, se han incrementado los beneficios referidos al tiempo como, flexitime (entrar y salir en una franja horaria), poder trabajar desde la casa o a distancia y horario reducido los viernes de verano”, describe Bernardo Hidalgo, socio de Hidalgo & Asociados.
“Esta serie de beneficios, que son cuantificables, se suman a otros más difíciles de medir, como las relaciones personales y el trato dentro del ámbito del trabajo, que son los que conforman el salario emocional”, agrega Hidalgo.
Si bien las políticas de beneficios están bastante instaladas en las empresas de mayor tamaño, “las pequeñas y medianas también están aplicando este concepto para ser competitivas y retener al personal que contratan”, destaca Victoria Grela, gerente de Oxford Selection.
Con el foco en el bienestar
Para su implementación, “es importante tener en cuenta los intereses de los empleados, según su situación personal o franja etaria”, recomienda Grela. En línea, completa: “Para un joven profesional de la generación Y, será importante tener los viernes por la tarde libres para iniciar su fin de semana largo, y otro de la ‘generación X’ priorizará un horario flexible que le permita cumplir con sus obligaciones familiares”, ejemplifica.
Fundada en 1995 por un equipo de siete personas, Grundfos Argentina es una compañía de origen danés que produce bombas de agua y factura, en el mercado local, $ 180 millones. “Cada vez que se ofrece una posición a un candidato, se habla de un paquete global, incluyendo el salario tradicional, un programa de pago variable, beneficios y los valores con los que trabajamos, el clima organizacional, el desarrollo de carrera y las oportunidades de aprendizaje aquí y en el exterior”, detalla Santiago Arriola, gerente de Recursos Humanos para Sudamérica.
Los 98 empleados que trabajan para esta firma, con planta industrial en Garín, en la provincia de Buenos Aires, participan de un programa de pago variable, vinculado a objetivos individuales y corporativos. “Entendemos que todos los trabajadores, y no solamente aquellos que se desempeñan en el área de Ventas, son responsables de los resultados de negocios”, señala Arriola. También, rigen para todos los beneficios como medicina prepaga, almuerzo, transporte (desde y hacia la Ciudad de Buenos Aires), horario flexible, asesoramiento fiscal gratuito, compra de acciones de la compañía con descuento y licencias extendidas.
En lo que refiere estrictamente al ‘salario emocional’, la firma implementa un programa de ‘clima organizacional’, que incluye desde acciones de responsabilidad social empresaria (donaciones, programas de inclusión y reciclado) y voluntariado, hasta oportunidades de capacitación, plan de carrera, torneo de fútbol interno, pizza party un viernes al mes, programas de bienestar (opción light en el menú de almuerzo, chequeo médico gratuito durante el horario laboral, programa de vacunación in company, capacitación sobre ergonomía, cuidado del medioambiente y nutrición) y job postings, por lo que todas las vacantes se publican internamente antes de salir a buscar el mercado.
Creatividad para motivar
Muchas empresas implementan el salario emocional “pero no lo hacen estratégicamente, sino en forma reactiva cuando tienen mucha conflictividad, baja la producción o hay rotación de personal”, señala Juan José Arévalo, especialista en coaching y socio de M&C Consulting.
Según Arévalo, mientras las compañías más grandes pueden ofrecer beneficios como descuentos en comercios, entradas a espectáculos o mini vacaciones, las pymes tienen, a modo de ventaja, el trato más directo y la flexibilidad. “Para esto, hay que entrenar a los mandos medios en comunicación y emoción del personal, resolución de conflictos y manejar la motivación: expresar el reconocimiento y no sólo reprender cuando hay fallas”, recomienda el especialista.
En Laya Aluminios, una fábrica de aberturas que está ubicada en Lincoln, en la provincia de Buenos Aires, el trato familiar y directo se presenta como una de las claves para mejorar la productividad y la calidad.
La empresa fue fundada hace 30 años por Laura Ulloa y su marido, y, hoy, emplean a cinco personas, de entre 25 y 30 años. “Trabajamos a la par de ellos y, una vez por semana, hacemos una reunión entre todos para conversar sobre lo que hacemos bien y lo que salió mal”, dice Ulloa.
“Antes, lo hacíamos más informalmente y ahora empezamos a definir objetivos, planificar y evaluar. Nos gusta tener buen trato y respeto por el otro. Si alguno de los chicos necesita tomarse el día, lo pide y después lo recupera”, ejemplifica.
Renovar los estímulos
En general, casi todas las empresas motivan a su gente. “La clave es hacerlo de forma sistemática e ir cambiando y renovando los estímulos, porque no duran para siempre”, recomienda Penso. “Una de las responsabilidades de quien lidera es conocer a sus colaboradores como para saber qué beneficios tienen más valor para cada uno y saber administrarlos”, apunta Juan Carlos Valda.
“En momentos en que el proceso inflacionario impacta directamente en el bolsillo, es muy importante analizar todas las opciones”, agrega Romina Gaudiano, gerenta de Recursos Humanos en Tel3.
La compañía se fundó en 1995, por la unión de tres empresas contratistas de la privatizada Entel. Hoy, cuenta con 357 empleados directos y 230 indirectos, que proveen servicios de ingeniería, suministros, construcción y gerenciamiento de proyectos en telecomunicaciones.
La firma ofrece a sus empleados bandas horarias de ingreso y egreso, préstamos personales a bajo interés, invitaciones a espectáculos (como óperas y galas líricas), cursos, talleres y un programa de formación de talentos, dictado por una consultora internacional. “Tendemos a ser una empresa de alta comunicación, con una Intranet de Recursos Humanos activa y que da respuesta a las sugerencias del personal. Allí, publicamos todo aquello que consideramos que un colaborador de la compañía debería estar notificado”, agrega.
Más allá de esto, Gaudiano destaca su programa de beneficios, que incluye descuentos en casas de comida rápida, farmacias, locales de electrodomésticos, cines y hasta librerías.
A veces, no se trata de destinar grandes presupuestos, sino de estar atentos y ‘escuchar’ las necesidades e intereses de los empleados. Puede sonar paradójico, pero “donar el propio tiempo de trabajo para una ONG o un programa de responsabilidad social es muy valorado por los empleados más jóvenes”, agrega Paz. Mientras que los más seniors aprecian mucho el hecho de poder seguir capacitándose o bien de participar ellos mismos como mentores o capacitadores de los nuevos empleados.
El salario más alto nunca igualará el valor del tiempo y de una mejor calidad de vida. En las empresas, cualquiera sea su tamaño ya comenzó a entenderse esto.
“La mayoría de las pymes está replanteando los vínculos o profesionalizando la gestión a través de programas más y mejor orientados a sus recursos humanos. Hay una enorme oportunidad, sobre todo, en períodos de tensión salarial por el tema inflacionario. La mayoría de las empresas ofrecen beneficios adicionales al salario real. Las grandes los comuncian bien, en las chicas el tema es más vincular, improvisado o reactivo. Se dan beneficios por miedo a perder el recurso o por reclamo”, agrega Penso

por Por María Gabriela Ensinck
Fuente: Cronista.com
Publicado por Federico Wasinger